Cinco grandes del buen humor
"Todo por que rías", interpretado por Les Luthiers. Integrantes: Carlos López Puccio, Jorge Maronna, Marcos Mundstock, Carlos Núñez Cortés y Daniel Rabinovich. Colaborador creativo: Roberto Fontanarrosa. Diseño de Iluminación: Ernesto Diz. Sonido: dny. Textos, música, arreglos y dirección: Les Luthiers.
Nuestra opinión: muy bueno.
Los integrantes de Les Luthiers ya pertenecen a la familia argentina. Son como aquellos tíos geniales que se ven sólo para las fiestas, pero que se quisieran tener todos los días en casa. Se sabe cómo serán sus chistes y cuáles son sus recursos favoritos, se espera su aparición con estrafalarios instrumentos musicales, y el presentador oficial será Marcos Mundstock, aunque, gracias al fútbol, la noche del debut deba andar con un tobillo enyesado.
"Fundado por Gerardo Masana en 1967" es la frase que se lee bajo el nombre Les Luthiers en el programa con forma de aplauso que presenta "Todo por que rías", su nuevo espectáculo. La rápida cuenta hasta el presente resulta en 32 años de humor y explica aún más por qué, cuando los cinco hombres de riguroso smoking salen a escena, el público los recibe con admiración y afecto.
Mezcla de amantes del jazz, la música clásica y los boleros; consumidores del peor culebrón y de recalcitrantes jingles; devotos de dioses celestiales y de mitos terrenales, Les Luthiers toman todo lo necesario del arte y de la cultura popular para sus fines humorísticos.
"Todo por que rías" incluye desde el sheriff prototípico hasta las bienqueridas serenatas, esta vez en tres entregas: "Tímida", "Astrológica" e "Intimidatoria". El espectáculo no olvida a Johann Sebastian Mastropiero y tampoco teme pasar de la sátira de un posible pasaje bíblico a un dudoso rap sobre "Los jóvenes de hoy en día".
Constituido en la hibridación de géneros musicales, literarios y mediáticos, el humor de Les Luthiers se basa, además, en sus siempre sugerentes juegos de palabras. Esta combinación les permite presentar las "Loas al cuarto de baño", una destemplada obra sanitaria. "Cuántas decisiones, cuántos libros se han leído, cuántas dudas se han evacuado en los baños", dice Mundstock.
Sólo con inteligencia pueden hacerse bromas escatológicas sin que parezcan soeces. En este sentido, son el sexo (homosexualidad, infidelidad, zonas erógenas), la televisión y la crítica al oficialismo algunas de las trilladas cuestiones que inspiran a Les Luthiers. Y sin bien es cierto que de otros humoristas los diferencia el estilo, también los distingue su capacidad de exponerse en función de hacer reír. Payasos de alma, saben que en la caricatura encuentran una aliada. López Puccio y Maronna bailan y cantan un rap conscientes de que, más que la previsible letra, lo que hace gracia es ver el desenfado con el que se lanzan al ridículo. Núnez Cortés no duda en apelar al falsete cuando grita "Cristina" para invocar a su amada en el balcón.
Todos son hombres grandes que, además, no paran de "hacer caras" y con esos gestos de barrio transgreden la alcurnia del smoking que los viste de serios concertistas.
Actores en escena
Pocas e irrelevantes son las referencias textuales sobre la actualidad. Este señalamiento no implica, sin embargo, que deban incluirlas porque, por ejemplo, tal vez no haya mejor pintura de ciertos protagonistas de un medio masivo como la que hacen en "Radio Tertulia".
En esta oportunidad, Mundstock y Rabinovich no recurren a la caricatura y con formidable actuación se transforman en dos señores macanudos y correctos que están convencidos de que saben de todo. Tanto dan consejos de genética y fecundación como traducen un reportaje "en vivo" a London Inspection (un supuesto grupo inglés francamente horrible), con la misma impunidad con que pronuncian "compact daisc".
Como son muy profesionales, cuando leen los informativos deforman las palabras hasta llegar, por ejemplo, al "taracendido". Pero, al fin, más allá de la ciencia, la música y la actualidad, lo que en verdad les preocupa son los avatares de la telenovela "Alma de corazón", un tema que retomarán una y otra vez.
Con idéntica pasión y transparencia que esos dos conductores de radio, pero en un plano superior que los instala en la irreverencia, los talentos de Les Luthiers transitan con comodidad todos los géneros para deformarlos hábilmente en busca de humor.
También al igual que sus personajes, estos cinco señores son capaces de dejar ver aquello que les importa y tienen la simpatía de no ocultar que quizás hoy, por encima de la ópera y los arreglos corales, son felices en el baño. Seguramente allí habrán tenido muchas de las buenas ideas de "Todo por que rías".
Insistentes
Les Luthiers no genera incertidumbre y es uno de los pocos productos culturales que ha decidido no cambiar. Carlos López Puccio, Jorge Maronna, Marcos Mundstock, Carlos Núñez Cortés y Daniel Rabinovich no son más brillantes. Tampoco son, aunque repiten un estilo propio, reiterativos. Desde 1967 y sin importar las variaciones de instrumentos informales, Les Luthiers insisten con la misma exquisitez.
LA NACIÓN (Arg) - 20-06-1999