MM: Maestro, maestro, apúrese maestro, ya se termina el espectáculo, la gente se va a la casa y usted no terminó el himno todavía.
CN: ¡Que compromiso!, ¡Que compromiso!...¡Terminé!
DR: Por fin, justo!
CN: ¡Ese es Garcete, ese es Garcete, ese es Garcete!
DR: El presidente, el presidente, como Garcete así...
MM: El señor presidente.
Tranquilo, tranquilo, maestro. Yo voy a abrir, tranquilo.
Señor Presidente, gracias por estar aquí.
DR: ¿Cómo le va, señor Presidente? Bienvenido a la Comisión; pase por aquí, póngase cómodo. Permítame el paraguas. ¿No quiere sacarse el cinturón de seguridad también?
LP: Bueno, ¿habrán terminado la misión que les encomendé?
CN: Sí señor.
LP: Muy bien.
Hombres y mujeres de mi Patria, en este acto declaro inauguradas las reformas al himno nacional. Quiero expresar mi agradecimiento a la benemérita Comisión que se encargó de las tareas, a sus integrantes, aquí presentes, que han trabajado con patriotismo y con total desinterés.
MM: Señor Presidente, nos sentimos honrados.
DR: ¿Honrados?
MM: Cierto, qué sensación más rara.
DR: ¡Esa sí que es una metáfora!
LP: Y ahora, para finalizar, el broche de oro de este acto; entonemos juntos el nuevo final de la canción patria, que anuncia a las generaciones venideras el futuro que les negamos... que les legamos!, junto con nuestra humilde certeza de haber hecho siempre lo corrupto... lo correcto!.
Cantemos el nuevo final.
CORO: Gente unida y solidaria
no hay fuerza que la derrote,
siempre lista, siempre unida,
remando en el mismo bote.
Siempre lista, desafiando
del peligro el negro tul;
todos en el mismo bote, remando
bajo un claro cielo azul.
En el mismo bote,
siempre lista,
cielo azul...
¡Vote siempre Lista Azul!
Y por siempre le haremos al pueblo:
¡dubi - dubi - dubi - du!