AÑORALGIAS
(zamba catástrofe)

"Do-Re-Mi-Já!"
Teatro Colón de Buenos Aires, 21 de agosto de 2000

MM: Gracias… más fuera de programa todavía: la zamba Añoralgias… sin cuerdas… solo la guitarra.
La zamba Añoralgias ha sido recopilada por un gran investigador de nuestro folklore, un hombre nacido en el norte: el noruego Sven Kundsen..., el "Payo" Kundsen.
A pesar de su origen escandinavo, Kundsen amaba a nuestra tierra. Solía decir: "yo soy más criollo que el bacaláu".
Cuando le pedían su opinión sobre algún tema comprometido, respondía: "Yo argentino"... Arqueólogo, musicólogo, viajero infatigólogo... a su iniciativa se debió el primer simposio interdisciplinario que reunió a folkloristas y ginecólogos. El tema era "La relación entre el examen de mama y el alazán de tata".
Fue en un pueblito de Salta donde Kundsen oyó por primera vez la zamba "Añoralgias" cantada por una anciana de 108 años, a la que había encontrado en una de sus excavaciones arqueológicas.
Dice Kundsen en sus memorias "la venerable mujer parecía confundirse con el paisaje, me dijo: 'Mire ese algarrobo' señalando un guanaco...", se confundía con el paisaje. Cuando terminó de canturrear la zamba le pregunté si la había aprendido de sus abuelos. Y ella me contestó, no lo olvidaré nunca: "Esta zamba la aprendí en un compact que me mandaron de Buenos Aires".

DR: ¡Primera!

CNC: Yo canto porque me gusta
y soy hombre de valor
A naides tengo temor
ni cosa alguna me asusta
porque ¡¡AAHH!!

(Daniel le toca el hombro a Carlos pero éste grita pensando que lo atacó una araña)

CNC: (Susurrando) Me cayó una cosa, así de grande. Yo estaba diciendo "yo canto..." y entonces ...¡así era! (Gritando) Y me agarró de acá... y la maté.

DR: Primera. Adentro.

Coro: Esta zamba canto a mi tierra distante
cálido pueblito de nuestro interior
tierra ardiente que inspira mi amor,
gredosa, reseca, de sol calcinante,
recordando esa tierra quemante
resuena mi grito: ¡Qué calor!

Cómo te recuerdo, mi lindo pueblito
con tu aire húmedo y denso de día
noches cálidas de fantasía
pobladas de magia, de encanto infinito,
Y el cantar de tu fresco arroyito,
salvo en los diez meses de la sequía.

Siempre fue muy calmo mi pueblo adorado,
salvo aquella vez que pasó el huracán,
viejos pagos, ¡qué lejos están!
mi tierra querida, mi dulce poblado,
Tengo miedo de que hayas cambiado
después de la última erupción del volcán.

DR: Segunda. Adentro.

Tierra que hasta ayer mi niñez cobijabas
siempre te recuerdo con el corazón,
aunque aquel arroyito dulzón
hoy sea un hirviente torrente de lava
que por suerte a veces se apaga,
cuando llega el tiempo de la inundación.

Los hambrientos lobos aullando estremecen,
cuando son mordidos por fieros mosquitos,
no se puede dormir por los gritos
de miles de buitres que el cielo oscurecen,
siempre algún terremoto aparece
y al atardecer llueven meteoritos.

Y si a mi pueblito volver yo pudiera,
a mi viejo pueblo al que no he regresado
si pudiera volver al poblado
que siempre me llama, que siempre me espera,

CNC: ¡Se acaba!

si a mi pueblo volver yo pudiera,
No lo haría ni mamado


Formación:
M. Mundstock: Presentación
C. López Puccio: coro
J. Maronna: guitarra - coro
C. Núñez Cortés: coro
D. Rabinovich: guitarra - coro

Espectáculo:
Espectáculo:
Espectáculo:
Espectáculo:
Espectáculo:
Espectáculo:
Disco:
Disco:
Disco:
Video:
Video:
     

Les Luthiers online